Hechos
- Investigación
La Iglesia católica de El Salvador rechazó que se pretenda convertir en “personaje político” al arzobispo de San Salvador Oscar Romero, asesinado hace 33 años en un crimen que sigue en la impunidad.
Por el contrario, Romero “debe verse como el pastor que nos unifica”, afirmó el actual arzobispo de San Salvador, José Luis Escobar, en rueda de prensa después de la misa del Domingo de Ramos, que coincidió con el aniversario del crimen.
El 24 de marzo de 1980, un francotirador asesinó a Romero de un disparo en el pecho mientras el arzobispo, de 63 años, oficiaba una misa en la capilla de un hospital para enfermos de cáncer en San Salvador, cuando estaba por estallar la guerra civil que se prolongó hasta 1992.
Hoy también se celebra el Día Internacional del Derecho a la Verdad de las Víctimas de Graves Violaciones de los Derechos Humanos, declarado por la ONU en 2010 en honor a Romero, que se caracterizó por defender a los pobres y denunciar las injusticias en medio de la represión que precedió al conflicto armado.
Advirtió, en la rueda de prensa, de que ese proceso podría ser afectado si se politiza al ya conocido como “obispo mártir” o “San Romero de América”.