Una multitud se congregó en el jardín principal del Tecnológico de Virginia el miércoles para recordar a las 32 víctimas del tiroteo más grande en la historia reciente de Estados Unidos.
Las personas se reunieron en el prado, donde a la medianoche fue encendida una vela, al comenzar el día de luto por las 32 personas asesinadas por Seung-Hui estudiante surcoreano con un desequilibrio mental, quien se suicidó cuando la policía logró entrar en el lugar de la matanza.
"Continuamos profunda y grandemente entristecidos por los acontecimientos de ese día trágico", dijo a la concurrencia Charles Steger, el director del Tecnológico de Virginia. "De hecho, la vida de todos cambió ese día".
En tanto, la fraterna comunidad universitaria de 27,000 miembros ha luchado por seguir adelante, el aniversario de la matanza del 16 de abril ha sido difícil de tratar para muchos.
"Es como un gran signo de interrogación", señaló Heidi Miller, una estudiante que recibió tres disparos y es una de las seis sobrevivientes de un grupo de francés. "¿Debemos guardar luto todo el día o debemos tratar de llevar un día normal?"