La ciudad de Oklahoma, en EE.UU., se paralizó ayer durante 168 minutos para recordar a cada una de las víctimas del ataque terrorista del 19 de abril de 1995 contra el edificio Alfred P. Murrah.
Cientos de personas, entre ellos supervivientes y familiares de las víctimas, participaron en un acto en el Memorial Nacional de Oklahoma City para conmemorar el décimo quinto aniversario del atentado, en el que murieron 168 personas y resultaron heridas más de 600.
“Todos los que estuvimos allí ese día vimos el sinsentido de lo que ocurrió”, dijo Susan Winchester, que perdió a su hermana Peggy Clark tras la explosión de un vehículo cargado con explosivos que fue estacionado el 19 de abril de 1995 en la entrada del edificio federal Alfred P. Murrah.