La voladura en pleno vuelo de un avión de Cubana de Aviación cuando sobrevolaba aguas de Barbados tras haber despegado de Venezuela con 73 personas a bordo, entre ellas el equipo juvenil de esgrima de Cuba, cumplió 30 años.
Como autores materiales del atentado fueron identificados los venezolanos Hernán Ricardo y Freddy Lugo, mientras que los anticastristas Orlando Bosch y Luis Posada Carriles son acusados de ser los autores intelectuales.
Según la investigación, Ricardo y Lugo subieron al Douglas DC-8 en Caracas, colocaron las bombas en el baño trasero y se bajaron en la escala que hizo en Trinidad Tobago.
Poco después de despegar de Puerto España, las cargas estallaron e hicieron que el avión se estrellase en el mar Caribe, con lo que todos los ocupantes murieron.
Tras estallar la primera bomba, el capitán comunicó lo ocurrido y mientras lo hacía la grabadora de la caja negra registró la segunda explosión, después de la cual el avión se precipitó al agua.
Lugo y Ricardo fueron enjuiciados el 21 de julio de 1986, tras una década de espera, declarados culpables por el delito de homicidio calificado y condenados a 20 años de cárcel.
Lugo le confesó a la periodista venezolana Alicia Herrera los pormenores del atentado, que ésta plasmó en el libro: "Pusimos la bomba y qué".
Posada y Bosch fueron detenidos y encarcelados en Venezuela hasta que el primero se fugó en 1985 y el segundo salió libre en 1988.
Además, Bosch fue indultado en 1990 por el Gobierno estadounidense tras haber sido condenado por un ataque contra un carguero polaco en el puerto de Miami en 1968, y actualmente vive en esa ciudad del sur de Florida.
La Fiscalía General de Venezuela recordó que "el proceso judicial de carácter penal contra Posada está vigente y tiene efectos plenos en cualquier país".
Posada Carriles está desde mayo de 2005 bajo custodia de las autoridades estadounidenses.