UN TENSO sitio impuesto por tropas israelíes en un complejo carcelario en la ciudad cisjordana de Jericó terminó cuando el acusado de ordenar el asesinato de un ministro israelí y otros cinco detenidos se entregaron.
Ahmed Saadat, quien fuera el secretario general del Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP), y los otros miembros del grupo estaban detenidos desde 2002 por sus presunta participación en el asesinato del ministro del gabinete israelí Rehavam Ze"evi en un hotel en Jerusalén.
Cuatro de los detenidos en cuestión fueron encontrados culpables por un tribunal palestino. Saadat nunca ha sido procesado.
El ejército israelí también reclamaba la entrega de Fuad Shobaki, el presuntamente autor intelectual de un embarque de armas ilegales para la Autoridad Nacional Palestina (ANP) frustrado en 2002.
El gobierno israelí tomó la decisión de forzar la transferencia de estos prisioneros a una cárcel propia tras la reciente liberación de prisioneros de la agrupación Yihad Islámica y luego de enterarse de que Saadat "estaba esperando su propia liberación", según le dijo el ministro de Seguridad Pública de Israel, Gideon Ezra, a los medios locales.
Soldados israelíes forzaron su entrada a la prisión con la ayuda de tanques y moto niveladoras y el sitio se mantuvo durante nueve horas, durante las cuales Saadat se negaba a entregarse y le declaraba a los medios que no tenía otra opción que enfrentarse a los israelíes y que estaba dispuesto a morir.
Saadat y los otros prisioneros son normalmente custodiados por guardias británicos y estadounidenses, además de las fuerzas palestinas.
Sin embargo, ayer y poco antes de que comenzara el asalto, las fuerzas internacionales se retiraron del recinto por lo que describieron como "razones de seguridad".
Desde Austria, donde se encuentra en gira, el presidente de la ANP, Mahmoud Abbas, responsabilizó al Reino Unido y a EU la incursión de las fuerzas israelíes en la cárcel de Jericó.
Abbas manifestó que el retiro de las fuerzas internacionales fue una grave violación de los acuerdos contraídos con los palestinos.
En respuesta, un vocero del Ministerio de Asuntos Exteriores del Reino Unido señaló que le habían advertido en varias ocasiones a Abbas que retirarían sus inspectores si las condiciones de seguridad no mejoraban.
Según una carta obtenida por el diario israelí Haaretz de marzo 8, escrita por los cónsules británicos y estadounidenses, "la ANP nunca cumplió con las estipulaciones básicas del acuerdo que estableció la misión de seguimiento en Jericó con EU y el Reino Unido".
"A pesar de que los seis detenidos están bajo custodia, la ANP constantemente ha incumplido las principales estipulaciones del acuerdo respecto a visitantes, revisión de celdas, acceso al teléfono y correspondencia".
La carta concluye diciendo que si no se cumplía con lo prometido "pondremos fin a nuestra participación y retiraremos a nuestros inspectores con efecto inmediato".
El asalto israelí a la cárcel de Jericó, provocó una ola de secuestros de extranjeros, actos de violencia y manifestaciones de protesta en Gaza y Cisjordania.
Milicianos del Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP) respondieron al asalto secuestrando a extranjeros, en varios casos por pocas horas, y la policía palestina cree que mantienen cautivas a ocho personas: cuatro franceses, dos coreanos y dos estadounidenses.
Al menos 12 extranjeros fueron secuestrados en Gaza y Cisjordania, de los cuales dos australianos, un suizo y un estadounidense han sido liberados, según fuentes de la policía palestina.
Redada israelí en cárcel palestina
La operación militar causó la muerte de tres personas y otras 20 resultaron heridas.