Un total de 1,600 policías reforzarán la seguridad en el metro de la ciudad de México después de que un individuo trastornado abriera fuego al interior de una estación, asesinara a un agente y a un civil, y causara heridas a ocho personas, anunciaron las autoridades.
Las cámaras de seguridad del Metro captaron las crudas escenas en las que el agresor, identificado como Luis Felipe Hernández Castillo, de 38 años, disparó a quemarropa contra dos agentes de la Policía, y después de forcejear con un ciudadano le quita la vida de un tiro en la cabeza.
Víctor Manuel Miranda Martínez, el policía que perdió la vida en el ataque, fue despedido con honores en el Monumento a la Revolución de la capital mexicana, durante una ceremonia pública para reconocer su valor.
Con el ruido de sirenas de patrullas, una salva de honor, una lluvia de pétalos de rosas y decenas de ofrendas florales se dio el último adiós a este agente que suplía el turno de otro policía, al momento de su muerte.
El agente, adscrito a la Policía Bancaria Industrial (PBI), casado y con una hija de un año, murió después de sorprender a Hernández Castillo pintando un “grafiti” en la estación del metro Balderas, en el que se leía “este Gobierno de criminales”.
Tras llamarle la atención, el atacante sacó un arma de fuego y comenzó a disparar indiscriminadamente, después de lo cual fue sometido por miembros de la Fiscalía capitalina.
Testigos de los hechos aseguran que el hombre, originario del estado de Jalisco, dijo que realizó el tiroteo en nombre de Dios y hacía menciones al cambio climático.
“Era una persona responsable y dedicada a su trabajo y muestra de ello murió en cumplimiento de su deber demostrando su valor”, dijo David Miranda, uno de los tres hermanos del policía fallecido.