Cuba, que tenía 11,24 millones de habitantes al terminar 2008, habrá perdido 100.000 para 2025 y estará por debajo de los 11 millones en 2032, informaron medios oficiales.
Un estudio de la Oficina Nacional de Estadística (ONE) y el Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía (Celade) indica que la isla vive un continuo decrecimiento de la población, fundamentalmente por el envejecimiento y la reducción de la fecundidad.
Para 2025 los cubanos mayores de 60 años pasarán de 2,9 millones, un millón más que ahora, y este será el país más envejecido de América Latina, con el consiguiente impacto en la productividad y en el costo de la seguridad social y los servicios de salud, agrega el informe.
Los medios oficiales que divulgaron los datos no suministran detalles sobre la emigración.
En tanto un l informe denominado "Cuba, 10 años después de la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo, elaborado por el Fondo de Población de Naciones Unidas (UNFPA, subraya que la caída en la tasa de crecimiento registrada en la isla en el último siglo es igual a la experimentada en países europeos en 300 años.
Por sexos, la población cubana muestra una tendencia al equilibrio, con 1.003 hombres por cada mil mujeres, aunque, por edades se ha registrado un notable proceso de envejecimiento.
El 15% de la población cuenta con más de 60 años y, antes de 2025 la cifra alcanzará el 25% , según las previsiones de Naciones Unidas.
El envejecimiento de la población, que según el informe, será uno de los principales retos de Cuba en los próximos años, provocará una transformación en las estructura de los hogares y obligará a ajustar las relaciones entre las generaciones.
Cuba se ubica entre los 25 países de mayor esperanza de vida, 77 años en promedio.
En cuanto a las causas de muerte, las enfermedades crónicas no transmisibles aparecen a la cabeza, seguidas de accidentes y lesiones autoinfligidas.
Enfermedades como el Sida tienen un nivel de prevalencia del 0,07 por ciento en la población de 15 a 49 años, la más baja de la región del Caribe.
Los cambios en la estructura poblacional se han traducido también en una considerable reducción en el tamaño de las familias en los últimos 50 años.
El núcleo familiar medio ha pasado de 6 personas o más en 1953 a 3 en 1995, es decir que la familia numerosa prácticamente ha desaparecido del entorno de la isla.