El agujero de la capa de ozono, que anualmente se genera sobre la Antártida, alcanzó este año un tamaño máximo de 27 millones de kilómetros cuadrados, lo que supone la quinta mayor extensión jamás alcanzada, según la Agencia Espacial Norteamericana (NASA).
La máxima extensión se alcanzó este año el pasado 12 de septiembre, de acuerdo con los datos recogidos por el satélite Aura de la NASA, y pese a ser la quinta mayor de la historia, el científico de esa agencia, Paul Newman, apuntó a través de un comunicado que se trata de un tamaño "moderadamente grande".
Newman destacó además que la cantidad de sustancias que destruyen el ozono se ha reducido en un 3.8% desde sus niveles máximos alcanzados en 2000.
El mayor agujero de ozono registrado en la estratosfera que se encuentra sobre la Antártida hasta ahora fue en 2006, cuando alcanzó los 29.5 millones de kilómetros cuadrados, con una pérdida de ozono de unos 40 millones de toneladas.
Generalmente ese "agujero" (merma en la cantidad de ozono en una franja de la atmósfera) se empieza a crear hacia el mes de agosto y suele alcanzar su máximo a finales de septiembre o primeros de octubre, para luego atenuarse de nuevo.