El condenado a cadena perpetua más joven de Estados Unidos, Lionel Tate, fue detenido el pasado fin de semana en Florida y encarcelado sin fianza por violar su libertad condicional, ocho meses después de haber salido de prisión, según las autoridades locales.
Tate, de 17 años de edad, tenía 12 años cuando mató en 1999 a Tiffany Eunick, una niña de seis que estaba a cargo de su madre.