Una diminuta caja exquisitamente labrada que fue hallada durante excavaciones en una calle en Jerusalén es un objeto de la fe cristiana de hace 1400 años, dijeron arqueólogos israelíes.
Labrada en hueso de vaca, caballo o camello, la caja está decorada con una cruz en la tapa y mide 2 x 1,5 centímetros (0,8 x 0,6 pulgadas). Fue llevada muy probablemente por un creyente cristiano alrededor del siglo VI, dijo Yana Tchekhanovets, de la Autoridad de Antigüedades de Israel.
Cuando se levanta la tapa, aún se pueden ver los restos de dos retratos en pintura y pan de oro. Las figuras, un hombre y una mujer, son probablemente santos cristianos o posiblemente Jesús y la Virgen María.