El ejército afgano renació ayer, cuando 600 soldados entrenados durante seis semanas por las fuerzas de paz internacionales se graduaron en una ceremonia que el líder interino Hamid Karzai consideró como la sentencia de muerte del caudillismo.
La ceremonia coincidió con una advertencia de la inteligencia militar británica de que los miembros de la red islámica Al Qaeda y el ex gobernante movimiento Talibán preparan nuevos ataques coordinados contra las fuerzas de la coalición internacional en Afganistán. Los soldados afganos realizaron una demostración de sus habilidades militares en el primer desfile desde el colapso del gobierno comunista respaldado por Moscú, hace 10 años.
El ejército se disolvió primero con el estallido de una guerra civil y después el movimiento extremista islámico Talibán tomó el poder usando sus propias fuerzas guerrilleras, que incluían a combatientes extranjeros de la red Al Qaeda (La Base), de Osama bin Laden.
Karzai dijo que el desfile, que se realizó en un viejo terreno de entrenamiento militar soviético en las afueras de Kabul, fue uno de los momentos que lo han hecho sentir más orgulloso en sus cinco meses en el poder. "Sentí como un volcán de emoción", dijo en conferencia de prensa en la ceremonia.
Los soldados, provenientes de los diversos grupos étnicos y áreas geográficas de Afganistán, fueron los primeros de un ejército que Naciones Unidas cree necesita tener al menos 60,000 hombres, un cifra que podría tomar años en alcanzar.
En una señal del cuidado que se necesita para revitalizar el ejército, los 30 oficiales elegidos para dirigir el Primer Batallón del Ejército Afgano fueron seleccionados de cada una de las 30 provincias del país. Karzai rechazó insinuaciones de que el ejército está condenado al fracaso incluso antes de sus comienzos debido a la larga historia de caudillos locales que gobiernan en sus propios feudos.
El líder interino dijo que tras décadas de guerra, el pueblo afgano está listo para un fuerte ejército central. "No permitiremos que grupos de gente armada o pandillas se llamen a sí mismos ejércitos", dijo Karzai. "En otras palabras, no habrá caudillismo".
Los primeros soldados serán usados inicialmente como parte de la guardia presidencial de Karzai. Pero él enfatizó que las tropas reportarán al ministro de Defensa Mohammad Fahim, de origen tayiko, y de quien a menudo se habla como rival de Karzai, perteneciente a la mayoría étnica pashtún. Afganistán necesita al menos 435 millones de dólares para poner en marcha este año un Ejército y una Policía propios, según el proyecto presentado ayer a la ONU por el ministro de Exteriores del Gobierno interino afgano, Abdulá Abdulá.
Abdulá participó en una reunión celebrada en Ginebra para analizar el establecimiento de las fuerzas de seguridad afganas. El ministro afgano señaló en rueda de prensa que la seguridad es la primera prioridad para la reconstrucción de su país, de ahí la necesidad de ayuda de la comunidad internacional, tanto económica como humana.