- 40 excombatientes perdieron la vida presuntamente por falta de atención médica.
Republicanos ven insuficiente la dimisión de Eric Shinseki
- Los republicanos, tanto desde el Comité Nacional del Partido como los líderes del Congreso de EE.UU., aseguraron que la dimisión del secretario para Asuntos de Veteranos, Eric Shinseki, no es suficiente para resolver la crisis desatada en su departamento.
- “Si bien esperábamos ansiosos que el presidente finalmente se involucrara en este tema, esto no es solo acerca de una persona o una sola dimisión”, dijo Reince Priebus, presidente del Comité Nacional Republicano (RNC, por su sigla en inglés).
El presidente de EE.UU., Barack Obama, anunció que aceptó la dimisión del secretario de Asuntos de Veteranos, Eric Shinseki, para evitar que se convierta en una “distracción” mientras su gobierno trata de contener el escándalo de las largas listas de espera en los hospitales de excombatientes.
Shinseki, un general retirado de cuatro estrellas con una prestigiosa carrera militar, comunicó a Obama durante una reunión en el Despacho Oval su decisión de renunciar al cargo para no obstaculizar el proceso de investigación y solución del escándalo, según reveló el presidente en una conferencia de prensa.

“Lamentándolo considerablemente, he aceptado su dimisión”, indicó Obama, quien anunció que el actual subsecretario de veteranos, Sloan D. Gibson, liderará el departamento de forma interina.
“(Shinseki) no quiere ser una distracción, porque su prioridad es arreglar el problema y asegurarnos de que los excombatientes están obteniendo el cuidado que necesitan. Esa es la decisión de Ric pensando en los veteranos. Y estoy de acuerdo. No tenemos tiempo para distracciones, tenemos que arreglar el problema”, agregó.
Las peticiones de renuncia de Shinseki han crecido desde hace semanas, cuando salieron a la luz las denuncias de que el hospital del Departamento de Veteranos en Phoenix (Arizona) manipuló la lista de espera para ocultar los retrasos en la atención médica, lo que contribuyó supuestamente a la muerte de unos 40 excombatientes.
La presión para la salida de Shinseki se disparó en el Congreso cuando un informe preliminar independiente reveló que el Departamento de Veteranos sufre “serios y sistémicos” problemas en el tratamiento médico de sus pacientes, que aguardan una media de 114 días en las listas de espera de todo el país.
“La negligencia no se ha limitado a unas pocas instalaciones de Asuntos de Veteranos, sino a muchas en todo el país. Es totalmente inaceptable”, señaló Obama.
El mandatario no escatimó los elogios al “ejemplar servicio al país” de Shinseki, uno de los pocos secretarios que aún permanecían en su cargo desde que Obama asumió el poder en 2009; pero coincidió con él en que el Departamento de Asuntos de Veteranos “necesita un nuevo liderazgo” para superar el escándalo.
“(Shinseki) no tiene dificultades en admitir que hay un problema y afrontarlo, pero lo que tenemos por delante no son solo soluciones de gestión; también tenemos que lidiar con el Congreso, y con ustedes (la prensa), y él cree que no podría llevar a cabo las próximas fases de la reforma sin suponer una distracción, explicó.
“Mi evaluación es que, desgraciadamente, tiene razón”, añadió el mandatario, y reconoció que los motivos de la renuncia de Shinseki son, “en parte, políticos”, dado que el ala republicana casi al completo y cerca de 20 demócratas reclamaban ya su dimisión.
El pasado 21 de mayo Obama defendió a Shinseki tras mantener una primera reunión con él sobre el tema, pero evitó mostrar el respaldo rotundo y desafiante con el que reaccionó a las peticiones de renuncia que han afrontado otros miembros de su gabinete, como la secretaria de Salud, Kathleen Sebelius.
Obama trató de diferenciar las crisis creadas en torno a Shinseki y Sebelius.
La secretaria de Salud renunció el mes pasado después de meses de críticas por el estreno plagado de fallos informáticos que tuvo el pasado octubre la página web.