UN TOTAL de 46 miembros de la comisión electoral palestina, entre ellos dos altos funcionarios, renunciaron ayer denunciando haber sido presionados por la campaña de Mahmoud Abbas y oficiales de inteligencia para que cambiaran súbitamente los procedimientos de votación durante los comicios presidenciales.
Mientras el Comité Central de Elecciones se reunía el 9 de enero, día de los comicios, para analizar los cambios solicitados, fueron disparados balazos contra la sede del comité. Funcionarios electorales dijeron que habían reconocido al menos a uno de los pistoleros como un integrante de la inteligencia palestina.
Dos altos funcionarios de la comisión, Ammar Dwaik y Baha al-Bakri, renunciaron en las primeras horas de ayer. Posteriormente, se anunció la renuncia de otros 44.
"Esos empleados renunciaron luego de enterarse de nuestras renuncias. Eso demuestra que lo ocurrido es muy serio, y que no debería suceder otra vez", indicó Dwaik.
Las renuncias plantearon dudas sobre las elecciones del 9 de enero en que Abbas obtuvo una abrumadora victoria, aunque los funcionarios que renunciaron dijeron que las presuntas irregularidades no afectaban en gran medida los resultados finales.
Durante los comicios, las mesas electorales debían estar abiertas durante 12 horas, hasta las 19.00. Sin embargo, varias horas después de abrirse las urnas, escasas personas habían acudido a votar. Y eso era un motivo de preocupación para Abbas, quien necesitaba una victoria decisiva para poder obtener un mandato.