La renunciante ministra británica de Desarrollo Internacional, Clare Short, lanzó ayer un ataque contra el gobierno del primer ministro Tony Blair, al que acusó de ayudar a Estados Unidos para "tiranizar" a Naciones Unidas en torno a la cuestión iraquí.
Short, que explicaba las razones de su renuncia ante la Cámara de los Comunes británica, reprochó a Blair por estar "cada vez más obsesionado por su lugar en la Historia". La ex ministra acusó al gobierno británico de apoyar un proyecto de resolución sobre la reconstrucción de Irak en el que no de otorga a la ONU el papel central que Blair se había comprometido a darle a esa organización.
La ONU discute desde el viernes pasado un proyecto de resolución norteamericano tendiente a levantar las sanciones contra Irak y dar a las fuerzas de ocupación el control de la economía del país. "Es poco probable que esta resolución sea adoptada, pero si lo es, no creará las mejores condiciones para la reconstrucción" de Irak, declaró Short.
Este gobierno británico "apoya a Estados Unidos intentando tiranizar el Consejo de Seguridad (de la ONU) para que adopte una resolución que da a la coalición el poder de establecer un gobierno iraquí y controlar la utilización del petróleo para la reconstrucción, con sólo un papel menor para la ONU", dijo Short.
La ministra deja el Gabinete tras faltar la semana pasada a una votación clave en la Cámara de los Comunes, sobre la reforma de la sanidad en el Reino Unido, y a la última sesión del Gabinete. Short, que representaba al ala más progresista del Gobierno y que nunca se consideró parte del "Nuevo Laborismo" que representa Blair, fue tan alabada como criticada durante su mandato.