Carlos Menem parecía enfrentar ayer la disyuntiva de renunciar a su candidatura en la segunda vuelta presidencial del domingo, o arriesgarse a una derrota que todas las encuestas pronostican que podría ser contundente.
No menos de siete conocidos encuestadores coincidieron en que Menem se encamina a una casi segura derrota en manos de su adversario, el oficialista Néstor Kirchner, por un margen que oscilaría entre 20 y 40 puntos. Semejante resultado podría significar el definitivo ocaso político de Menem, de 72 años, que jamás ha sido derrotado en su larga carrera política.
Alberto Kohan, estrecho colaborador de Menem y ex secretario general de la Presidencia, reconoció el ayer que algunos asesores del candidato pueden tener la duda"" sobre la conveniencia de concurrir a la elección. Una eventual renuncia del ex presidente al balotaje consagrará automáticamente a Kirchner, pero se abriría una crisis política de imprevisibles consecuencias.
Según la ley, si alguno de los contendientes del balotaje renuncia a la postulación es reemplazado por el candidato a vice, pero si éste también declina, se proclama presidente y vice al binomio que quedó en pie.