HACERSE EL loco, es una expresión generalmente utilizada para referirse a alguien que elude su responsabilidad con mentiras y engaños, pero a veces esto va más allá de las palabras.
Algunos reos logran utilizar esta estrategia para ser enviados al Instituto de Salud Mental para recibir tratamiento y curarse de sus padecimientos, pero en realidad sólo buscan un lugar más agradable y cómodo en donde purgar parte de su condena.
La directora del Instituto de Salud Mental, Juana Herrera, aseguró que algunos pacientes remitidos por el Sistema Penitenciario para recibir tratamiento, en realidad no lo necesitan.
Herrera aseguró que incluso algunos de estos pacientes eluden la vigilancia de los funcionarios del hospital, lo abandonan por espacio de algunas horas y luego retornan para continuar el supuesto tratamiento.
Para regularizar esta situación y adoptar normas de conducta que eviten que algunos reos utilicen estas técnicas para evadir el cumplimiento formal de sus condenas, la pasada semana se realizó una reunión con los Magistrados del Segundo Tribunal de Justicia.
De acuerdo con Herrera es necesario que las autoridades judiciales conozcan de esta situación y se evalúe el manejo que se le da al discapacitado mental.
Precisó que la legislación actual obliga a las autoridades del Instituto de Salud Mental a recibir a los internos en estas condiciones.
Aquí, argumentó, sería necesario afinar criterios para determinar quiénes requieren realmente el tratamiento.
Detalló que los criterios de hospitalización deben ser manejados por el médico y no ser asignados únicamente por un juez.
También detalló que algunos privados de libertad pueden tener conductas peligrosas para el personal del instituto, ya que allí no existe personal de seguridad.
Lo que se busca es que los criterios del hospital no sean violentados y evitar el internamiento de algunos pacientes por largos períodos de tiempo.
En tanto, una fuente de la Corte Suprema de Justicia aseguró que a los pacientes remitidos al Instituto de Salud Mental se les da un seguimiento y además se solicitan informes periódicos sobre su condición, los que son remitidos al magistrado que estaba manejando el caso.
También señaló que corresponde al Instituto de Medicina Legal realizar una evaluación del reo y determinar si se mantiene dentro del hospital.
Manifestó que los magistrados del Segundo Tribunal de Justicia no son quienes controlan las salidas de los reos que van al Instituto de Salud Mental.
La fuente explicó que quienes logran curarse satisfactoriamente de su condición, deben retornar a su centro penitenciario a culminar su condena.
En ese sentido, el director de Asistencia y Coordinación Penitenciaria del Ministerio Público, Diomedes Kaa, aseguró que la cárcel es el umbral del manicomio, debido a que las condiciones de vida en estos lugares es muy dura.
El Ministerio Público está urgiendo los proyectos para mitigar las carencias de los privados de libertad, en especial de aquellos detenidos de manera preventiva y que están a órdenes de los despachos de instrucción.
Los reos con padecimientos mentales se les hace evaluaciones periódicas y una vez recuperan su condición normal deben retornar al penal para cumplir su pena.
Reos intentan burlar la ley
Se deben afinar criterios para atender a los reos con problemas mentales y crear instalaciones especiales.