Los reos de una cárcel de máxima seguridad en Guatemala, que se amotinaron el lunes, se rindieron y liberaron ayer a los últimos cinco rehenes que mantuvieron en su poder por al menos 24 horas, informó una fuente oficial.
El ministro guatemalteco de Gobernación (Interior), Mauricio López, dijo a periodistas que los presos, de la cárcel de máxima seguridad conocida como Fraijanes II, a unos 22 kilómetros al sureste de la capital, entregaron sanos y salvos a los cinco rehenes a las autoridades.
López recalcó que no hubo ninguna negociación con los revoltosos.