El astronauta Stephen Robinson, atado al brazo robot de la Estación Espacial Internacional, consiguió quitar exitosamente los dos trozos de junta que sobresalían de la capa aislante en el vientre del Discovery, una inédita misión de reparación en órbita.
Robinson eliminó sin problemas con su mano las dos protuberancias en la fibra cerámica de las juntas de las placas aislantes del vientre del Discovery, algo que da más garantías para a su regreso a Tierra.
A 350 km de la Tierra sobre la región de Massachussetts, Robinson retiró la primera protuberancia a las 12H45 GMT. Luego fue desplazado hacia la segunda protuberancia, la que quitó a las 12H55 GMT, cuando estaba sobre la costa de Francia.