La ONU concretó ayer un regreso efectivo a Irak con la llegada a Bagdad de su representante especial, el brasileño Sergio Vieira de Mello, mientras que los líderes de la ex oposición iraquí examinaban el proyecto norteamericano de administración interina.
Al llegar a Bagdad procedente de Chipre, Vieira de Mello declaró que los iraquíes debían gobernarse por si mismos lo antes posible. "Cuanto antes se gobierne por si solo el pueblo iraquí, mejor será", declaró De Mello a la prensa.
Vieira de Mello, que tendrá como tarea coordinar los esfuerzos humanitarios de Naciones Unidas, en colaboración con la coalición británico-norteamericana, está acompañado por una veintena de personas, entre ellas expertos en desarrollo de la ONU y de la OMS y el FMI.