ANÁLISIS DE LA SITUACIÓN
- La economía estadounidense necesita tanto a profesionales como a trabajadores del campo y el Congreso debe aprobar una ley que responda a las necesidades del mercado laboral en su totalidad, según los activistas.
- “Necesitamos un enfoque más integral que también responda a los 11 millones de indocumentados" en Estados Unidos, dijo Ali Noorani, director ejecutivo del Foro Nacional de Inmigración a los periodistas de diferentes medios.
La Cámara de Representantes aprobó una iniciativa, rechazada por los demócratas, que amplía las visas de residencia permanente para extranjeros con posgrado en las áreas de ciencia y tecnología, pero elimina una popular lotería de visas.
Con 245 votos a favor y 139 en contra, los legisladores aprobaron la medida presentada por el republicano Lamar Smith, pero que afronta desde ya el rechazo de los demócratas y de la Casa Blanca.
“En una economía global, no podemos darnos el lujo de educar a estos graduados extranjeros en EE.UU. y luego devolverlos a sus países para que trabajen con nuestra competencia. Para que EE.UU. permanezca como líder económico en el mundo, tenemos que tener acceso al mejor talento del mundo”, dijo Smith, presidente del Comité Judicial de la Cámara Baja.
Pero la medida, conocida en inglés como “STEM Jobs Act”, enfrentó a los republicanos, que la ven como una herramienta para atraer al talento extranjero y ayudar al empresariado en EE.UU., y los demócratas, que la consideran insuficiente para corregir el maltrecho sistema migratorio.
Entre otros elementos, la iniciativa incrementa en hasta 55,000 el número de visas que EE.UU. concede a extranjeros con posgrado de instituciones estadounidenses en ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas.
También apoya la reunificación familiar porque, según sus partidarios, permite que los cónyuges e hijos menores de inmigrantes legales puedan ingresar en EE.UU. después de una espera de tan solo un año por su residencia permanente.
Sin embargo, elimina la popular lotería anual de 55,000 visas que, en aras de fomentar la diversidad de la población, el Gobierno concede a países con baja representación en Estados Unidos.
La medida, que no tiene apoyo en el Senado, bajo control demócrata, es una de dos iniciativas migratorias que han presentado los legisladores republicanos en la Cámara Baja.
Antes de la votación, el legislador republicano por Florida Mario Díaz-Balart defendió la medida como una forma de evitar la fuga de cerebros, aunque reconoció la necesidad de “bajar un poco los decibelios” del agrio diálogo. La medida “trata de mantener a esos individuos acá... también promueve un sistema de inmigración más inteligente ”, argumentó Díaz-Balart.