Los candidatos presidenciales republicanos intentaron acercarse a los hispanos el domingo en un debate en español, buscando definir sus puntos de interés común con un bloque de electores cada vez mayor, al tiempo que redujeron la retórica contra los indocumentados en debates previos.
Los aspirantes evitaron también los enfrentamientos y acusaciones de su anterior encuentro, al tiempo de enfatizar la necesidad de incrementar la seguridad en la frontera y ponerle fin a la inmigración ilegal.
El senador John McCain fue el único en señalar que la fuerte retórica contra los inmigrantes ha alejado a muchos hispanos de su partido. El legislador por Arizona se ha distinguido de varios de sus rivales al apoyar cambios en las leyes migratorias y buscar medios para que los indocumentados obtengan su ciudadanía.
Sin embargo, Giuliani, Huckabee y Mitt Romney dejaron en claro que no están de acuerdo con que se den preferencias en el camino a la ciudadanía a los alrededor de 12 millones de indocumentados que viven en el país.
Giuliani indicó que buscaría instalar una cerca física y otra virtual a base de tecnología en la frontera entre México y Estados Unidos, mediante el uso de una tarjeta de identificación "a prueba de falsificaciones''.
Ron Paul indicó que esa tarjeta derivaría en la instalación de una tarjeta de identificación nacional para todos los estadounidenses, "a lo cual me opongo absolutamente", dijo.