El acalorado debate que los aspirantes republicanos a la Casa Blanca mantuvieron en Florida confirmó lo que los analistas y la prensa sospechaban: entre los ocho conservadores no hay, al menos de momento, favorito.
Periódicos como The New York Times mencionan que el debate confirma que todas las puertas permanecen abiertas en el bando conservador.
La revista británica The Economist llega a una conclusión similar al afirmar que el puesto de favorito sigue "vacante".
Y el rotativo The Washington Post destaca que Mitt Romney, que encabeza las encuestas en los estados que inaugurarán en enero las elecciones primarias, se mostró "cauteloso e inseguro" durante varios momentos del debate.
El ex alcalde de Nueva York y líder en los sondeos a nivel nacional Rudy Giuliani tampoco salió muy bien parado tras una jornada en la que tuvo que hablar sobre el posible uso irregular de los servicios de seguridad.
Anderson Cooper, el presentador de la cadena de televisión CNN que moderó el debate, sacó a colación un artículo de la revista "Político", según el cual Giuliani habría cargado a las cuentas públicas servicios de seguridad que utilizó con fines privados.
La publicación aduce que Giuliani utilizó esos servicios en el 2001 para que lo acompañasen en las visitas a la mujer con la que entonces mantenía una relación extramarital y con la que está casado ahora: Judith Nathan.
"Político" sostiene que Giuliani cargó facturas de miles de dólares por esos servicios de seguridad a agencias gubernamentales.
El ex alcalde explicó que existían amenazas sobre su vida y que los agentes de seguridad lo acompañaban a todas partes, a lo que añadió que los gastos "se manejaron de forma totalmente apropiada".