"Los comentarios de Ahmadineyad son muy molestos y repugnantes", señaló un portavoz de Exteriores, que subrayó que el Gobierno británico presentará hoy una protesta formal ante el embajador de Irán en Londres.
"Decir que Irán quiere borrar del mapa a Israel sólo incrementará las inquietudes sobre las ambiciones nucleares de" ese país musulmán, agregó el portavoz.
El presidente iraní declaró ayer que el estado judío es una "una mancha nefasta"" que "debería ser borrada del mapa"", fijando una política exterior que contrasta marcadamente con la de su predecesor.
"Todo el que reconozca a Israel se quemará en la hoguera de la furia de la nación islámica; cualquier (líder islámico) que reconozca al régimen sionista reconoce la rendición y derrota del mundo islámico"", dijo Ahmadinejad a miles de estudiantes en una conferencia en Teherán llamada "El mundo sin sionismo"", dijo la televisión estatal.
El ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Angel Moratinos, convocó ayer "con urgencia" al embajador de Irán en España, Alviri Mortesa, para solicitarle "explicaciones" sobre las declaraciones contra Israel del presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad.
En un comunicado, el Ministerio español de Exteriores anunció esta decisión e informó de que Moratinos ha expresado "su rechazo en los términos más tajantes" a las palabras del mandatario iraní.
El ministro francés de Exteriores, Philippe Douste-Blazy, pidió ayer que el embajador de Irán en Francia sea convocado en el Ministerio para dar "explicaciones" sobre las declaraciones contra Israel formuladas por el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad.
En un comunicado, el titular francés de Exteriores afirmó que si Ahmadineyad pronunció estas palabras, las condena con "la máxima firmeza".
Douste-Blazy recalcó que para Francia "el derecho de Israel a existir no puede ser impugnado" porque ese Estado fue credo por Naciones Unidas.
Ahmadineyad criticó además a varios de sus vecinos por intentar acercamientos con Israel.
Bahrein anunció que derogó una ley aprobada hace décadas y que prohibía comerciar con Israel.
Katar donó 6 millones de dólares para un estadio de fútbol destinado a un equipo israelí-árabe.