Las reservas de gas metano, cuyo escape a la atmósfera puede acelerar el calentamiento global, encontradas en el ártico Oriental por científicos rusos y estadounidenses, son mucho mayores de las pronosticadas, declaró ayer el director del laboratorio de investigaciones árticas ruso, Igor Semilétov.
"Hemos localizado en el hielo del Ártico Oriental enormes reservas de metano sólido. Su cantidad es mucho mayor de lo que se creía", aseguró a la agencia Interfax Semilétov.
El científico ruso subrayó que las reservas encontradas se mantendrán en estado sólido siempre que el hielo ártico permanezca igual de sólido, ya que en caso de que empiece a derretirse, lo mismo sucederá con el metano.
"Las reservas son ingentes. Si apenas un pequeño porcentaje se vierte a la atmósfera, esto puede provocar un cambio del clima", explicó.