Las fuerzas de seguridad fueron puerta a puerta en Nueva Orleáns solicitando, y en algunos casos obligando a la gente a evacuar sus hogares erosionadas por el huracán "Katrina" y sus secuelas.
En las afueras del barrio francés una mujer se quebró en llantos cuando la Policía la obligó a subir a un camión militar rumbo al aeropuerto. "Por favor, puedo subir a buscar a mi esposo. Está pegado a la buhardilla, no sé por qué", gritó.
El presidente George W. Bush y el Congreso, ante las ásperas críticas por la lenta respuesta federal prometieron investigaciones separadas sobre las demoras y deficiencias en la prestación de auxilio.
Bush pretende enviar $40,000 millones para financiar la fase siguiente de operaciones de ayuda y recuperación por " Katrina", dijo una fuente del Congreso.
Las autoridades de salud pública expresaron preocupación por la posible contaminación química de las aguas anegadas en Nueva Orleáns, alegando que aún nadie sabe si hubo algún tipo de filtración en las instalaciones industriales.