La resistencia iraquí continúa hostigando a las fuerzas estadounidenses y ayer intentó derribar un helicóptero en Faluya, sin causar bajas entre sus ocupantes.
"Un helicóptero OH-58 Kiowa, de la Brigada de Aviación 82, recibió un impacto de fuego en el área al sur de Faluya, mientras llevaba a cabo una misión de reconocimiento y seguridad", informó a EFE una portavoz del Ejército estadounidense.
"Cuando recibió el impacto se vio forzado a llevar a cabo un aterrizaje de emergencia", agregó. El ataque tuvo lugar a las 14.30 (hora local) cerca de Faluya, una localidad al oeste de Bagdad, a unos 60 kilómetros y donde viven unas 300,000 personas, muchos trabajaban para las fuerzas de seguridad del antiguo régimen.
En Bagdad, se produjo una explosión en una mezquita tras las oraciones matinales, matando a tres iraquíes y levantando temores de nuevas tensiones sectarias que agraven la inestabilidad en el país.
La Policía iraquí informó que explosivos colocados debajo de un vehículo estacionado en el área de una mezquita fueron detonados poco antes de las oraciones.
"Una explosión se oyó en la mezquita alrededor de las 6:45 de la mañana. Fui al techo de mi casa y unos tres minutos después escuché otra explosión", relató Ahmed Abdullah, un residente.
El administrador civil de Irak, Paul Bremer, y el jefe militar de EU en este país, el general Ricardo Sánchez, han advertido de que los atentados contra tropas de la coalición se incrementarán conforme se acerque el próximo junio, cuando se produzca el traspaso del poder político a un Gobierno local.