Los restos mortales del líder populista holandés, Pim Fortuyn, asesinado el pasado 6 de mayo, llegaron ayer al aeropuerto italiano de Ronchi dei Legionari, en la nororiental provincia de Gorizia, desde donde fueron trasladados a Provessano, donde recibirán definitiva sepultura. El cadáver fue trasladado en un avión que había despegado del aeropuerto de Rotterdam, en Holanda, en el que viajaron 36 personas, entre hermanos, cuñados, sobrinos y amigos íntimos del político.
Fortuyn siempre deseó ser sepultado en el cementerio de la pequeña localidad véneta de Provessano San Giorgio della Richinvelda, en la provincia de Pordenone. Los restos de Fortuyn serán enterrados hoy en una tumba de mármol blanco construida especialmente para él por sus amigos del pueblo véneto, donde solía pasar sus vacaciones y donde se sentía como en casa.
Pim Fortuyn fue asesinado 10 días antes de las elecciones legislativas holandesas por un ecologista radical. Su muerte causó una gran conmoción y su partido, "Lista Fortuyn", se colocó como la segunda fuerza política del país.
El presunto autor del asesinato, el ecologista Volkert van der Graaf, fue detenido y en estos momentos permanece en huelga de hambre para protestar por las condiciones de la celda en la que está recluido. La exhumación del cadáver del político holandés, transmitida en directo por el canal de televisión SBS6 a petición de la familia del político, alcanzó altos índices de audiencia, lo que generó las críticas de algunos sectores.