Dos muchachas de Dakota del Sur, en Estados Unidos, que se dirigían en coche a una fiesta de fin de año escolar en mayo de 1971 se salieron del camino y cayeron a un arroyo, donde permanecieron ocultos sus cadáveres hasta el otoño pasado, cuando una sequía dejó al descubierto su automóvil.
Funcionarios estatales y locales confirmaron que el auto Studebaker modelo 1960, desenterrado en septiembre, tenía en su interior los restos de Cheryl Miller y Pamella Jackson, ambas estudiantes de 17 años de la Escuela Secundaria Vermillion.