El arzobispo de La Habana, cardenal Jaime Ortega, fue retenido durante varias horas en el aeropuerto de Miami por el servicio de Inmigración de EU, que incluso estuvo a punto de deportarle a Cuba, informaron ayer medios locales.
Las autoridades migratorias cuestionaron el viernes pasado su pasaporte diplomático, expedido por El Vaticano, así como la razones de su visita a Estados Unidos nada más llegar al Aeropuerto Internacional de Miami en un vuelo procedente de La Habana. Los funcionarios migratorios amenazaron con registrar el equipaje del arzobispo, a lo que éste se negó subrayando que tenía un pasaporte diplomático y que no contestaría a pregunta alguna porque su visado estaba en orden.