Una de las pregunt
El analista político Gustavo Porras, señaló en entrevista con
Porras agregó que el nuevo gobierno debe tomar en cuenta los precios del petróleo ya que a la larga se puede convertir en una amenaza para el presupuesto.
Aunque el tema fiscal no fue tratado durante la campaña, las nuevas autoridades que regirán el destino de Guatemala tendrán que tomar medidas fundamentales para un funcionamiento de la cosa pública.
Los comicios de ayer se realizaron con tranquilidad, sin brotes de violencia y sin que se denunciara algún delito electoral.
Según el observador local en los comicios, David Martínez-Amador, una de las razones para que la población no saliera a los colegios electorales es que les interesa más elegir a los alcaldes, gobernadores, y dirigentes municipales, porque es lo que les toca más de cerca y les ofrece soluciones.
Otra de las razones para que hubiese una baja participación es que las ofertas de las mancuernas políticas presentadas no calaron en la población y por ello el poco interés.
A ello se le suma que ninguno de los candidatos presidenciales presentó un posible equipo de gobierno para lograr cierto grado de confianza en la población, aseguró el observador electoral.
Martínez-Amador, precisó que el mayor grado de ausentismo a las urnas fue notable en las áreas rurales, y en parte de la capital guatemalteca.
Según los registros históricos, en las tres últimas elecciones presidenciales del país centroamericano, se ha tenido que celebrar una segunda vuelta, éstas nunca registraron una participación que llegara al 50% del electorado.
Los analistas y observadores consultados por ACAN-EFE coincidieron en pronosticar una participación inferior al 40% en las elecciones.
En los comicios generales del pasado 9 de septiembre, en las que, además de presidente y vicepresidente, se elegía a los miembros del Parlamento y a todos los alcaldes del país, votó un 61% del electorado.
De los 13 millones de habitantes que tiene Guatemala, unos 5.9 millones estaban convocados a esta segunda vuelta electoral.
El nuevo mandatario tomará posesión del cargo el 14 de enero de 2008 por cuatro años.