El rey Gyanendra de Nepal asumió todos los poderes y decretó el estado de emergencia después de haber destituido ayer al gobierno por no haber sabido poner fin a una sangrienta insurrección maoísta y organizar elecciones.
He decidido disolver el gobierno porque no ha logrado tomar las disposiciones para organizar elecciones antes de abril y defender la democracia", afirmó el soberano.