EN OCASIONES para no perder un día de sueldo, asistimos al trabajo enfermos, pensando que nos mejoraremos al poco tiempo.
Un estudio realizado por científicos ingleses demostró que incluso trabajar con gripe puede resultar perjudicial.
Michael Marmot, director del estudio, declaró que los trabajadores no se daban cuenta del mal que estaban provocando: "Lejos de contribuir con sus empresas o propagar unos cuantos gérmenes en la oficina, pudieron estar apurando sus propias muertes", dijo.
Los científicos compararon las tasas de asistencia con los registros de salud de los empleados públicos y hallaron que entre 30 y 40% de los que no se quedaban en casa descansando cuando se sentían mal, tenían el doble de incidentes de enfermedades coronarias.
El estudio también demostró que quienes tienen empleos de más de 8 horas son más vulnerables a las enfermedades, porque la falta de reposo hace que las defensas del cuerpo estén bajas, y allí está el riesgo.