Periodistas palestinos, a quienes está prohibido viajar a Cisjordania, realizaron ayer en la Franja de Gaza un funeral simbólico por Mazen Dana, un camarógrafo de Reuters muerto el domingo por soldados estadounidenses en Irak. "Mazen es un héroe, su asesino no vale nada", gritaron los periodistas frente a una oficina de las Naciones Unidas en la ciudad de Gaza, mientras iban en procesión detrás de un ataúd vacío cubierto con fotografías de Dana y una cámara.
Dana, palestino de 41 años de edad, era bien conocido entre sus colegas e internacionalmente por cubrir los frecuentes actos violentos en su ciudad natal de Hebrón durante los casi tres años del actual levantamiento palestino, o Intifada. El periodista fue alcanzado el domingo por disparos realizados por un soldado de EU desde un tanque mientras filmaba cerca de la prisión de Abu Ghraib, en Bagdad.
Con la muerte de Dana -que deja mujer y cuatro hijos- se elevan a 18 los periodistas internacionales que han perdido la vida en el conflicto iraquí. Pero los periodistas de Gaza no podrán asistir al funeral de Dana en Hebron, a donde llegará el ataúd procedente de Irak, pues las autoridades israelíes, citando razones de seguridad, prohíben los viajes de Gaza a Cisjordania.