La ONU rindió ayer tributo a los miles de personas que participan en operaciones de mantenimiento de la paz, cuyo trabajo se ve obstaculizado por la indiferencia y la dificultad de alcanzar e implementar acuerdos en zonas de conflicto. Este homenaje se ha concretado en la celebración por primera vez del Día Internacional de las Fuerzas de Mantenimiento de la Paz con una ceremonia en la sede de la organización y actos en los países donde están destinados los llamados "Cascos Azules".
La decisión de marcar esta fecha en el calendario de la ONU fue tomada el año pasado por la Asamblea General en reconocimiento de los esfuerzos de "todos aquellos hombres y mujeres que han servido y todavía sirven en las operaciones de paz" y "los que han perdido sus vidas en defensa de la paz".
La primera misión de la ONU fue establecida en 1948 bajo la siglas de UNTSO (Organización de Supervisión de la Tregua de la ONU), con el despliegue de observadores militares que desde entonces supervisan una tregua entre fuerzas israelíes y árabes. Ha sido precisamente esa misión la que ha determinado que el Día Internacional se celebre el 29 de mayo, fecha en la que el Consejo de Seguridad adoptó la resolución que estableció la UNTSO.
Actualmente, unas 37,000 personas de 89 países participan en 14 misiones de paz, entre ellas la establecida en 1997 en Guatemala para verificar la implementación de los Acuerdos de Paz que pusieron fin a 36 años de conflicto. Desde la primera misión en Oriente Medio, han muerto 1,819 personas en operaciones de paz. De ellas, 66 el año pasado.
En su memoria, han sido instalados en el vestíbulo de entrada de la ONU unos paneles con los nombres de civiles y militares que perdieron la vida en el último año. Entre ellos figura el español Miguel Angel Mancilla, el brasileño Marco Antonio Farias, ambos fallecidos durante una misión en Timor Oriental; y el uruguayo Oscar Gorgoroso, quien participaba en las operaciones de paz en la República Democrática de Congo.
Los países de donde procedían los fallecidos, entre ellos Pakistán, Nigeria, India, Bangladesh y Ghana, que son los principales contribuyentes de tropas, recibirán certificados en reconocimiento a su labor durante una ceremonia prevista por la tarde, que incluirá un mensaje grabado del secretario general de la ONU, Kofi Annan. Una operación de mantenimiento de la paz "no puede por sí misma poner fin a una guerra. Pero puede ayudar a prevenir la reanudación de los combates", dice Annan en su mensaje. "Por encima de todo, da tiempo y espacio para solucionar el conflicto. Da una oportunidad a la paz", agrega.
Según el subsecretario general para Operaciones de Paz de la ONU, Jean Marie Guéhenno, "las crisis se desarrollan y la gente muere, no por los grandes conflictos, sino porque a nadie le preocupa". "A menudo las fuerzas de paz son desplegadas en situaciones que están lejos de hacer los titulares" de los diarios, "con tareas complicadas, pero fundamentales", ha comentado en recientes declaraciones Guéhenno. En muchos casos, los "cascos azules" cumplen la misión tradicional de vigilar un alto el fuego y ayudar a preservar la paz en zonas de conflicto.