Tras una semana del peor tiroteo ocurrido en EE.UU., la ciudad de Orlando recuerda a las 49 víctimas del ataque en un bar gay con vigilias y otros eventos, que contaron con la visita del gobernador de Florida, Rick Scott, que hizo un tributo especial a tres padres que murieron en la tragedia.
La celebración del Día del Padre fue de duelo para las familias de las víctimas, que perdieron a sus parientes el 12 de junio cuando disfrutaban de los ritmos latinos en una discoteca y fueron sorprendidos por ráfagas de armas de fuego durante unas tres horas.
Los parientes de las víctimas mortales realizaron en la ciudad algunos de los servicios fúnebres y jornadas de oración, mientras por lo menos 19 de los 53 heridos de la matanza permanecen hospitalizados, 4 de ellos de gravedad.
Familiares, activistas del colectivo de lesbianas, "gays", bisexuales y transexuales (LGBT) y personas solidarias con las víctimas asistieron a una vigilia "silenciosa".
Scott hizo un homenaje especial a los padres que murieron en la masacre en Pulse: Miguel Ángel Honorato, Paul Terrell Henry y Xavier Emmanuel Serrano Rosado.