C iudades como París, Madrid, Washington, Londres, Bogotá, Caracas o Quito rindieron tributo a las víctimas "olvidadas" de la violencia paramilitar o de fuerzas estatales en Colombia con lemas a favor de la paz en el conflicto interno.
Estas manifestaciones se convocaron en ciudades de todo el mundo tras el éxito conseguido el pasado 4 de febrero en las marchas contra la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y los secuestros.
Un centenar de manifestantes, sobre todo activistas de derechos humanos, se congregaron en una plaza de Washington bajo el lema "No más víctimas" con pancartas y mantas con mensajes contra la violencia, y una gran bandera colombiana con fotos de víctimas del conflicto más prolongado de América Latina.
Los organizadores restaron importancia a la reducida concurrencia al asegurar que el objetivo era denunciar la violencia de "todos los actores armados" en Colombia, la violación de los derechos humanos y, sobre todo, rendir tributo a las víctimas.
"Esta actividad es un homenaje para las víctimas de crímenes del Estado y de los paramilitares", dijo Cristina Espinel, copresidenta del Comité de Derechos Humanos de Colombia, uno de los organizadores.
En la capital francesa, unas trescientas personas se concentraron en la Explanada de los Derechos Humanos de París "Por la vida, por la paz y por la democracia" en Colombia.
Las casi 30 asociaciones que convocaron el acto exigieron el desmantelamiento efectivo de las estructuras paramilitares y la negociación entre el Gobierno de Colombia y la guerrilla de las FARC para lograr un acuerdo humanitario que permita la liberación inmediata de los rehenes.
Entre los 40 cautivos políticos de las FARC está la colombo-francesa Ingrid Betancourt.
En el acto participaron, entre otros, la ex primera dama francesa Danielle Mitterrand, viuda del socialista Franois Mitterrand, así como la candidata a la alcaldía de París por el partido conservador UMP, Franoise de Panafieu.
En Londres, más de doscientas personas se manifestaron frente al Parlamento británico en recuerdo de las víctimas de la violencia que consideraron "patrocinada por el Estado" en Colombia.