El médico no está, pero puede verle. Los robots de presencia remota permiten a los médicos “teledirigirse” por su cuenta a hospitales para diagnosticar a los pacientes y ofrecer asesoría médica en emergencias.
Un número creciente de hospitales en California y otros estados usan los robots de telepresencia para ampliar el acceso a los especialistas, principalmente en zonas rurales en las que no abundan los galenos.
Estas máquinas de videoconferencia suelen medir 5 pies, con grandes pantallas que proyectan el rostro del doctor. Tienen cámaras, micrófonos y altavoces que permiten a los pacientes verse y hablarse.
Dignity Health, que opera hospitales en Arizona, California y Nevada, comenzó a usar las máquinas de telemedicina hace cinco años.