La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, sobrevoló las áreas más afectadas por las lluvias de los últimos días que han dejado 23 muertos y cerca de 47,000 evacuados en Brasil y aseguró que la prioridad del Gobierno es rescatar con vida a las personas aisladas por las inundaciones.
"Lo más importante es salvar vidas. El factor más importante ahora es la vida humana, y el Ejército tiene una gran capacidad de rescate", afirmó la jefa de Estado en unas declaraciones a los periodistas, tras un sobrevuelo de 40 minutos por Espíritu Santo, el estado más afectado por las lluvias.
Los refuerzos militares y el uso de helicópteros, camiones y embarcaciones de las Fuerzas Armadas han permitido el rescate de cientos de personas que quedaron aisladas por la lluvia.