La presidenta electa de Brasil, Dilma Rousseff, se mudó a la Granja do Torto, residencia oficial a las afueras de Brasilia, donde se alojará hasta el acto de investidura que se realizará el 1 de enero próximo.
Rousseff llegó a su nueva residencia en Brasilia procedente de Porto Alegre (Río Grande do Sul, sur), ciudad en la que permaneció el fin de semana para descansar junto a su hija Paula y su nieto recién nacido, después de su regreso de Seúl, donde participó en la cumbre del G20.