La socialista Ségolène Royal no tira la toalla y llama a los franceses a "desmentir" con su voto en las urnas el mañana los sondeos que dan como ganador al conservador Nicolas Sarkozy en la carrera al Elíseo.
"Hay aún esperanza", aseguró Royal, que apurará hasta el último momento de la campaña electoral para pedir a los franceses que vayan a votar masivamente para que "Francia se levante" porque "la democracia está amenazada".
A los indecisos, Royal les instó a "abrir los ojos" y a impedir que llegue al poder su rival, Sarkozy, "el candidato apoyado por Berlusconi, Aznar y Bush", las "grandes fortunas" y la patronal.
La ventaja de Sarkozy en la primera vuelta de las elecciones presidenciales (31.18% de los votos, frente a los 25.87% de Royal) ha sido confirmada por todos los sondeos, incluidos los efectuados tras el debate del miércoles pasado.
Pero pese a que tiene una ventaja de entre 6 a 9% con Royal, Sarkozy prefiere jugar la carta de la modestia y se muestra "concentrado porque nada está decidido".
Influido o no por esa delantera, Sarkozy despidió su campaña con un programa mucho más liviano que el de su rival socialista.
La candidatura de Sarkozy es "peligrosa" y desatará "violencias y brutalidades" en Francia, había advertido Royal en "RTL".
Más tarde en Lorient, atacó la "arrogancia" de su rival y su tendencia a despertar "lo más oscuro de la naturaleza humana" y a "atizar todas las formas de miedos y revanchas".
Por contra, invitó a sus conciudadanos a votar por "la luz", la "moral pública" y la "verdad", es decir, por ella.