Al menos 13 personas han resultado heridas en los violentos choques en Bucarest entre manifestantes y la policía, que por segunda jornada se enfrentaron tras una protesta pacífica contra las medidas de austeridad adoptadas por el Gobierno.
Decenas de jóvenes lanzaron piedras, objetos del mobiliario urbano, petardos y bengalas en el centro de Bucarest contra los gendarmes, que respondieron con gases lacrimógenos e intentaron dispersar a los manifestantes.

La manifestación, en la que se pide la dimisión del presidente, Traian Basescu, y el Ejecutivo Emil Boc, por sus drásticos recortes sociales, salariales y la subida de los impuestos, comenzó de forma pacífica.
Gritos y pancartas de “ladrones” y “abajo el dictador” por la gestión de las autoridades.

Por otro lado, el gobierno convocó a una reunión de emergencia y discutir las protestas.