El secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, asumió ayer ante el Senado "toda la responsabilidad" en el escándalo por torturas infligidas a prisioneros iraquíes por soldados norteamericanos, y pidió las "más profundas disculpas", en medio de llamados a su renuncia por la oposición demócrata y la prensa.
"Quiero ser claro, me equivoqué en reconocer la importancia de elevar un caso de tal gravedad a los más altos niveles, incluido el presidente y miembros del Congreso", afirmó Rumsfeld a los congresistas del comité de Servicios Armados del Senado, antes de ser interrumpido por una decena de manifestantes que pedían su renuncia.
"Yo habría renunciado al minuto si hubiera pensado que ya no podía cumplir con mis funciones. Pero no renunciaré simplemente porque la gente trate de hacer (del escándalo sobre las torturas) un asunto político", declaró Rumsfeld.
Preguntado sobre si su renuncia ayudaría a reparar el daño hecho por los casos de tortura documentados con fotos de prisioneros iraquíes en la prisión de Abu Ghraib, Rumsfeld dijo: "Es posible."
Pocos minutos después de haber empezado la audiencia, un grupo de manifestantes gritó "¡Despidan a Rumsfeld!" y mostraron pancartas contra la guerra antes de ser sacados del salón.
Rumsfeld, prometió ayer la creación de una comisión especial para investigar el abuso de prisioneros iraquíes en la prisión de Abu Ghraib y agregó que se presentará nueva información sobre el tema.
El funcionario hizo estas declaraciones en un testimonio ante la Comisión de las Fuerzas Armadas del Senado, que fue interrumpido por un momento por manifestantes.
Además de disculpas, el secretario de Defensa reconoció que hay más fotos y videos no publicados, donde se ven actos crueles y sádicos realizados por personal norteamericano en Irak.
"He dicho hoy que hay más fotografías y videos. Si se publican, es obvio que la situación será peor. Esto es un hecho", dijo Rumsfeld.
"Quiero decir que los vi anoche y son difíciles de creer", agregó. "Si se envían a algunas organizaciones noticiosas y se extraen de los canales del proceso penal, donde se encuentran, es ahí a donde todos iremos a parar". "No es nada agradable".
Las fotografías publicadas hasta la fecha han mostrado a prisioneros iraquíes desnudos amontonados unos encima de otros.
Miembros del Partido Demócrata, incluido el candidato John Kerry, han pedido la renuncia de Rumsfeld a causa de los abusos psicológicos y sexuales que sufrieron varios iraquíes detenidos en la prisión de Abu Ghraib, que sirvió de centro de torturas durante el gobierno de Sadam Hussein.
Rumsfeld se mostró "a favor" de destruir la prisión. "En lo que me concierne, estoy a favor" de destruir la prisión, respondió Rumsfeld a una pregunta de un miembro de la comisión de Fuerzas Armadas del Senado, donde habló sobre el escándalo. Pero "esta decisión pertenece a los iraquíes", agregó.