EL PRESIDENTE de Rusia, Vladimir Putin, firmó un decreto que suspende la adhesión del país al Tratado de las Fuerzas Armadas Convencionales en Europa (FACE), del que era signatario junto con otros países de Occidente.
El FACE limita el número de tanques, aeronaves de combate, y la cantidad de artillería pesada desplegada entre el Océano Atlántico y los Urales.
Moscú ya había expresado sus reservas respecto a la vigencia del acuerdo, diciendo que había quedado obsoleto, y debía ser reformado.
Rusia ratificó en 1999 una nueva versión del FACE -firmado por primera vez en 1990-, a diferencia de los países de la Alianza del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
El Kremlin alegó el sábado que no seguiría cumpliendo normas que Occidente obvia.
Resulta que antes de firmar la versión de 1999, los miembros del Pacto del Atlántico querían que Moscú retirara las fuerzas rusas de Georgia y Moldavia.
El gobierno de Putin se ha mostrado contrario a los planes de Estados Unidos de construir un sistema misilístico defensivo en Europa central.
Concretamente, en bases de República Checa y Polonia.
Justamente el mes pasado advirtió a la OTAN que no debían tomarse pasos en esta dirección, puesto que comprometían la seguridad de Rusia.
El Pacto del Atlántico considera que la decisión de Putin es un paso en una dirección equivocada.
Pero el ministerio de Exteriores de Moscú advirtió que no se han cerrado las puertas al diálogo.
Polonia lamentó la decisión rusa de abandonar el tratado y le exhortó a recapacitar.
"Esperamos de Rusia que retome el diálogo en esta cuestión", afirmó el portavoz del ministerio polaco de Asuntos Exteriores, Robert Szaniawski.
El escudo antimisiles norteamericano será uno de los temas centrales de la visita de tres días que mañana emprenderá en Washington el presidente polaco, Lech Kaczynski.
Putin había propuesto al presidente estadounidense, George W. Bush, varias alternativas -dos radares, uno en Rusia y otro en Azerbaiyán, cerca de Irán- al escudo norteamericano en Polonia y la República Checa.
El Tratado de las Fuerzas Armadas Convencionales en Europa (FACE, en Inglés) fue suscrito en París el 19 de noviembre de 1990, un año antes de la desintegración de la URSS, cuando Mijaíl Gorbachov era el máximo dirigente soviético y George Bush, padre del actual presidente estadounidense, dirigía la Casa Blanca.
El FACE, que muchos consideran anacrónico, limita la presencia de fuerzas armadas y armamento convencional -tanques, blindados, artillería pesada y aviación de combate- en el continente, incluida la Rusia europea.
Rusia abandona tratado de armas convencionales
El Kremlin dijo que la decisión se debe a circunstancias que afectan su seguridad territorial.