Moscú considera que ataques aéreos contra Irak tendrían "consecuencias catastróficas", declaró ayer el portavoz del Ministerio ruso de Relaciones Exteriores, Alexandre Iakovenko, al tiempo que Washington mostró claramente su intención de derrocar al régimen de Bagdad.
"Estamos firmemente persuadidos de que el uso sin fundamentos de la fuerza contra Irak tendrá consecuencias catastróficas para todo Medio Oriente", declaró Iakovenko en un comunicado. El diplomático ruso subrayó que Moscú "no dispone de informaciones concretas sobre eventuales planes secretos de dirigentes estadounidenses para alejar del poder al presidente iraquí, Sadam Hussein".
No obstante, Irak acusó a EU de haber utilizado toda su influencia para impedir el acercamiento entre Irak y las Naciones Unidas durante la tercera ronda del diálogo entre las dos partes, que concluyó el pasado viernes en Viena.
"EU ejerció sus presiones mediante el jefe del Comité de la ONU de Verificación, Observación e Inspección (UNMOVIC), Hans Blix, que asistió al diálogo", declaró ayer el ministro iraquí de Asuntos Exteriores, Naji Sabri al Hadizi, a su regreso a Bagdad desde Viena.
"Blix actuaba para evitar un diálogo firme sobre las diferencias entre Irak y las Naciones Unidas", añadió Hadizi, que presidió la delegación de su país en las conversaciones con el secretario general de la ONU, Kofi Annan.