Veinte años han transcurrido desde que Rusia cambió por completo su sistema de gobierno comunista por el democrático.
Fue un camino largo y difícil de recorrer, pero era necesario para mejorar la calidad de vida de la ciudadanía que ya lo exigía. valora el embajador de Rusia en Panamá, Alexei Ermakov.
Ermakov, en entrevista con Panamá América, explicó que a principios de la década del 90, tanto la ciudadanía como los líderes políticos, eran conscientes de que el sistema comunista ya había cumplido su papel y por ello aplicaron cambios sustanciales en materia social, política y económica.
“Yo creo que el fundamento de este cambio fue el paso al sistema democrático, el cual refleja el deseo del pueblo, que tiene la opción de decidir quiénes serán sus gobernantes dentro de una gama de partidos”.
Para el diplomático, “los pasos que se dieron para cambiar fueron muy dramáticos, pues el pueblo vivió desde octubre de 1917, bajo un régimen que duró casi 80 años”.
Manifestó que con los cambios adoptados el país ha sobrepasado las crisis económicas que han afectado la región europea.
Ermakov sustenta que la política interna y externa de su país es amplia y ambiciosa, pues tienen intereses globales y lo primordial es vivir en paz con todos los países.
“Estamos mejorando nuestras relaciones con Estados Unidos y ello se ha logrado con la administración de Barack Obama. El mayor avance es la reciente firma del convenio de limitación de armamento nuclear; esto nos conduce a bajar los riesgos de la guerra”, afirma.
Relaciones con América Latina.
En esta región Rusia tiene muchos intereses, destaca el diplomático, para quien hay aspectos políticos, sociales y económicos que los acercan a este continente. Asegura que prueba de ello son los viajes realizados por el presidente ruso Dmitri Medvédev a Brasil y Argentina.
Con Brasil tienen una perspectiva muy importante, ya que forma parte del BRIC (Brasil, Rusia, India y China), un grupo de mercados emergentes.
El grupo pretende fortalecer la cooperación económica y política, trabajar conjuntamente para combatir el hambre y la falta de educación, los retos de la comunidad internacional.