La secretaria de Estado norteamericana, Condoleeza Rice, dijo ayer estar preocupada por la lenta democratización de Rusia y restó importancia a la retirada de 800 soldados polacos de Irak, durante una visita a Varsovia.
"No es un secreto que estamos preocupados por la evolución de Rusia", declaró la nueva jefa de la diplomacia estadounidense unas horas antes de una cena de trabajo con su homólogo ruso Sergei Lavrov, en Ankara.
"Es importante que Rusia diga claramente al mundo que va a fortalecer la aplicación de la ley, reforzar el papel de un sistema judicial independiente y que se comprometa a tener una prensa libre", afirmó Rice durante una conferencia de prensa con su homólogo polaco Adam Rotfeld.
Si el gobierno del presidente ruso Vladimir Putin acelerara la transición de un régimen totalitario a uno democrático favorecería "una relación profunda con las democracias de Europa y con EU", añadió.
Según el ministerio de Relaciones Exteriores ruso, Rice y Lavrov prepararán durante su reunión una cumbre entre el presidente estadounidense George W. Bush y Putin, que se celebrará el 24 de febrero en Bratislava.
En su escala en Varsovia, estaba previsto que Rice organizara una visita del jefe de Estado polaco, Aleksander Kwasniewski, a Washington, el 9 y 10 de febrero.
La secretaria de Estado norteamericana quitó importancia a la retirada parcial de 800 militares polacos de Irak afirmando que "en ningún caso" reducirá la contribución de Polonia en ese país.
Alrededor de 1,700 soldados polacos permanecerán en Irak, donde Polonia administra una zona al mando de una brigada internacional. Polonia es "uno de nuetros aliados transatlánticos más importantes" y "hay que abrir un nuevo capítulo de esta gran alianza" con Europa en general, dijo Rice. Rotfeld reiteró que los dos estaban de acuerdo en que se necesita "más diálogo y menos monólogos".