Rusia recuperó la hegemonía espacial, tras la jubilación de los transbordadores estadounidenses que han dejado a las legendarias naves Soyuz como único eslabón entre la Tierra y la plataforma orbital.
"Las Soyuz son absolutamente fiables. No hay motivo para preocuparse", aseguró a Efe Vitali Davídov, subdirector de la agencia espacial rusa (Roscosmos).
"La seguridad es la máxima prioridad. Las nuevas Soyuz (TMA-M) están equipadas con sistemas computarizados digitales y no analógicos", apuntó.
Medio siglo después de la hazaña del primer cosmonauta de la historia, Yuri Gagarin, las Soyuz asumen de nuevo el protagonismo de la carrera espacial, en la que China ha irrumpido con fuerza.