Rusia inicia hoy, la retirada gradual de sus tropas de la zona de conflicto en Georgia, proceso para el que la canciller alemana, Ángela Merkel, dio varios días de plazo.
El presidente ruso, Dmitri Medvedev, comunicó por teléfono a su homólogo francés, Nicolas Sarkozy, que hoy iniciará el esperado repliegue de las unidades rusas, que han acampado libremente por territorio georgiano los últimos días sin que las tropas de ese país opusieran resistencia.
Medvedev subrayó que las tropas rusas se replegarían tanto del territorio georgiano controlado por Tiflis como de la región separatista de Osetia del Sur, donde permanecerá un contingente de pacificación.
Durante la conversación telefónica, el líder ruso también expresó la necesidad de que Georgia cumpla estrictamente con lo acordado y repliegue sus tropas hasta los puestos de emplazamiento iniciales, lejos de Osetia del Sur.
El Ejército ruso insiste en que aún no ha concluido la operación de neutralización de los arsenales y los equipos militares abandonados por las tropas georgianas.
Las tropas rusas han abandonado el puerto georgiano de Poti (mar Negro), pero aún mantienen el control sobre otras tres ciudades de este país (Gori, Senaki y Zugdidi), según informó el Ministerio de Exteriores de Georgia.
Desconfianza.
El Gobierno de Estados Unidos se mostró escéptico acerca del anuncio que hizo Rusia de que hoy iniciará la retirada de sus tropas del vecino estado de Georgia.
"Espero que esta vez hagan honor a su palabra", dijo la secretaria de Estado de EE.UU, Condolezza Rice, en una entrevista a la cadena NBC, en la que dejó constancia que Rusia ya se había comprometido con anterioridad a cesar sus operaciones militares en Georgia.
En una entrevista en CNN, el secretario de Defensa de EE.UU., Robert Gates, dudó de que Rusia vaya a realizar una retirada rápida de sus tropas.
OTAN.
Los ministros de Asuntos Exteriores de los 26 países miembros de la OTAN celebrarán mañana una reunión extraordinaria para decidir cómo responder a la actuación rusa.