Rusia suscribió hoy un acuerdo con Mongolia para la venta de tanques, carros de combate, helicópteros y baterías antiaéreas a cambio de varios miles de toneladas de carne para alimentar a sus soldados.
El acuerdo fue suscrito hoy en la capital mongol, Ulán Bator, por el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Rusia, Nikolái Makarov, tras conversaciones con el primer ministro, Sanj Bayar, según informó la agencia Interfax.
En virtud del contrato, Rusia suministrará a Mongolia 60 millones de dólares en armamento: tanques T-72, carros de combate BTR-80, helicópteros y baterías antiaéreas.
Por su parte, Mongolia, cuya economía tiene entre sus rubros más importantes la exportación de carne, suministrará varios miles de toneladas a las Fuerzas Armadas rusas durante los próximos años.
En 2009, Mongolia suministrará 2.000 toneladas de carne de vacuno y 1.800 de cordero a las guarniciones rusas de Siberia y el Lejano Oriente ruso.
Pese a ser el mayor país del mundo, Rusia experimenta desde hace años graves problemas en el suministro de carne a su población, por lo que se ha visto obligado a importar más de la mitad de la que consume.
Makarov también abordó en Ulán Bator los preparativos de las maniobras conjuntas previstas para agosto de este año en territorio de Mongolia.
Rusia anunció en 2006 inversiones multimillonarias en Mongolia, con el fin de recuperar la influencia perdida en esta antiguo estado comunista.
En su visita a Moscú en mayo de 2008, el presidente mongol, Nambaryn Enkhbayar, instó a su homólogo ruso, Dmitri Medvédev, a recuperar los lazos de la época soviética y le invitó a visitar Mongolia este año con ocasión del 70 aniversario de la victoria soviético-mongol sobre los japoneses en 1939.
Curiosamente, el líder mongol fue el primer mandatario extranjero con el que se reunió Medvédev tras ser investido presidente de Rusia en mayo de 2008.
Mongolia, que durante la existencia de la URSS fue, "de facto", la decimosexta república soviética, ha reforzado desde mediados de los 90 los lazos con Estados Unidos y la vecina China, ambos interesados en sus ingentes recursos minerales.