El presidente de Rusia, Dmitri Medvédev, anunció el fin de las operaciones militares rusas en Georgia y acordó con su homólogo francés, Nicolas Sarkozy, un plan de solución que prevé el retorno de las tropas rusas y georgianas a sus posiciones de antes del conflicto.
"El objetivo de la operación para imponer la paz se cumplió. La seguridad de las tropas de paz y de los ciudadanos rusos está garantizada", dijo Medvédev sobre los habitantes de la separatista región georgiana de Osetia del Sur.
Al tiempo, el líder ruso ordenó al Ministerio de Defensa "aplastar, en caso de que surjan, cualquier foco de resistencia o de agresión" en la zona de conflicto, y declaró hoy miércoles un día de luto en Rusia por la "catástrofe humanitaria" en Osetia del Sur.
"El agresor ha sido castigado y ha sufrido bajas significativas. Sus fuerzas armadas han quedado dispersas", dijo.
Sarkozy, mediador en el conflicto bélico en calidad de presidente de turno de la Unión Europea (UE), manifestó a la prensa que "la declaración del cese de las hostilidades por parte de Rusia es una buena noticia".
Georgia acepta.
Por otra parte, el líder georgiano, Mijaíl Saakashvili, aceptó el plan europeo consensuado con Moscú para el arreglo del conflicto ruso-georgiano por Osetia del Sur.
Saakashvili precisó que el documento presentado reconoce la soberanía de Georgia y destacó en especial la necesidad de una mayor participación de observadores internacionales en el proceso de arreglo.
Sarkozy, a su vez, declaró que Georgia y Rusia deben "iniciar hoy el cumplimiento de los principios acordados" y subrayó que el plan cuenta con el respaldo de la UE y de Estados Unidos.
Añadió que la UE asume las garantías de la puesta en marcha del proceso de paz en la región, lo que supone su participación en el mismo, y exigió máxima responsabilidad a Tiflis y a Moscú.
Cláusulas.
El acuerdo consensuado por Sarkozy con Medvédev en Moscú estipula la renuncia al uso de la fuerza; el cese definitivo de todas las acciones militares; el libre acceso a la ayuda humanitaria; y el regreso de las Fuerzas Armadas de Georgia a sus lugares de emplazamiento habituales.
Además, las tropas rusas serán retiradas a la línea que existía antes del estallido del conflicto, aunque podrán tomar medidas de seguridad adicionales hasta la creación de los correspondientes mecanismos internacionales.
Finalmente, se abrirá un debate internacional para decidir el futuro estatus de las separatistas Osetia del Sur y Abjasia y determinar la vía que garantice su seguridad.
Mitin.
El presidente de Georgia, Mijaíl Saakashvili, anunció que su país abandona la pos-soviética Comunidad de Estados Independientes (CEI).
El jefe del Estado hizo este anuncio durante un mitin multitudinario en la capital georgiana, en que instó a otros países, entre ellos a Ucrania.
La CEI integra a Rusia y otras 11 repúblicas de la desaparecida Unión Soviética, incluida Georgia desde 1994. Georgia es el brillante más preciado de la corona del imperio ruso.